¡Bautismos Diarios!
“Arrepiéntanse y bautícese cada uno de ustedes en el nombre de Jesucristo para perdón de sus pecados --les contestó Pedro--, y recibirán el don del Espíritu Santo… los que recibieron su mensaje fueron bautizados, y aquel día se unieron a la iglesia unas tres mil personas… Y cada día el Señor añadía al grupo los que iban siendo salvos.” Hechos 2:38, 41, 47
¡En Portland, en los últimos 16 días, 17 valientes almas han sedo bautizadas en Cristo! Los agregados al Reino de Dios son: Janelle, Benjamin and Luzero, Cipriano, John and Melanie, CL, Jermaine, Phill, Gretchen, Ramona, Andrew, Flavio, Ana and Joel, Candice, y Chris. El Espíritu acota en Hechos 2:47 que la iglesia de Jerusalén tenía bautismos diarios, “Y cada día el Señor añadía al grupo los que iban siendo salvos”. Bautismos diarios no solo pasaban en Jerusalén, pero hasta en las iglesias que Pablo plantó en su primer viaje misionero – Derbe, Listra e Iconio. Lucas como espectador en primera fila resalta el Espíritu moviéndose poderosamente en estas congregaciones, “así las iglesias se fortalecían en la fe y crecían en número día tras día” (Hechos 16:5) ¡Que alegría tuvo que haber existido en las iglesias del primer siglo al ver bautismos diarios!
¿Que se toma para que una congregación experimente los milagros de Dios de ver bautismos diarios?
Cada Discípulo Caminando Con Dios Cada Día – En Exodo 16, Dios enseña a los Israelitas que ellos deben caminar con Él a diario. Si ellos intentaban guardar Maná para más de un día (excepto en el sábado) ¡se llenaría de gusanos! (Exodo 16:20) Los Israelitas aprendieron a depender a diario en su Dios. Jesús retoma esta lección en lo que muchos llaman hoy el ‘padre nuestro’ “Danos cada día nuestro pan cotidiano” (Lucas 11:3) Las intenciones de Jesús nunca fueron de que el padre nuestro se convirtiera en un ritual diario, pero si un patrón para nuestras oraciones. La oración debe ser una conversación continua con Dios. Después de todo, comemos no una vez pero más de una vez al día. Así como dijo Pablo en 1 Tesalonicenses 5:17 “oren sin cesar” En hechos 17:11 los de Berea fueron elogiados porque ellos “todos los días examinaban las Escrituras…” Como discípulos debemos estar en nuestras Biblias todos los días. En el Salmo 5:3 David dice: “Por la mañana, Señor, escuchas mi clamor, por la mañana te presento mis ruegos y quedo a la espera de tu respuesta” Meditando en las escrituras es cuando Dios habla con nosotros y nosotros hablamos con Dios cuando oramos. El ejemplo de la iglesia de Jerusalén es claro, los 3000 se bautizaron y ellos se mantenían firmes “en la enseñanza (escrituras) de los apóstoles… y en la oración” (Hechos 2:42) Luego, el Espíritu se movía y “cada día el Señor añadía al grupo los que iban siendo salvos.”
Cada Discípulo Proclamando a Cristo a Diario – Hechos 5:42 resalta el compromiso de los Apóstoles de predicar la palabra. Después de una persecución severa, “día tras día, en el templo y de casa en casa, no dejaban de enseñar y anunciar las buenas nuevas de que Jesús es el Mesías.” Una proclamación diaria es la expectativa que los Apóstoles dejaron a sus discípulos. Hechos 8:4 verifica que este ejemplo es lo que ellos imitaron, porque luego del asesinato de Esteban y bajo amenaza de muerte todos los discípulos “predicaban la palabra por dondequiera que iban.” El pulpito, debe esperar el ideal de una proclamación diaria como la expectativa en la congregación para poder hacer una realidad los bautismos diarios.
Cada Discípulo Discipulando Unos a Otros Cada Día – Hebreos 3:13 ordena, “anímense unos a otros cada día, para que ninguno de ustedes se endurezca por el engaño del pecado.” Todos nosotros, desde el más joven de los discípulos hasta el más maduro necesita animo diario para mantenerse fuerte espiritualmente. Pablo recuerda a los ancianos de Efeso como él los discipuló desde que se bautizaron hasta que fueron ancianos, “Recuerden que día y noche, durante tres años, no he dejado de amonestar con lágrimas a cada uno en particular.” (Hechos 10:31) Luego, en Hechos 20:34, el trae a su atención de que él también tenía un trabajo secular, de modo que un tiempo limitado no es una excusa para no tener una relación de discipulado diaria. En general, discipulado está supuesto a ser animante, sin dejar de animar a cada discípulo a estar fuerte en su relación con Dios para tener el corazón de predicar con valentía la palabra de Dios.
Cada Discípulo Negándose a Si Mismo Cada Día – Si Satanás atacó a Jesús en cada momento oportuno (Lucas 4:13), entonces él nos atacará a diario de igual manera. Para vencer a Satanás, Jesús enseñó, “Si alguien quiere ser mi discípulo, que se niegue a sí mismo, lleve su cruz cada día y me siga” (Lucas 9:23) Es cierto que todos nosotros pecamos a diario y que a diario debemos arrepentirnos para estar en la luz y ser continuamente purificados por la sangre de Cristo. (1 Juan 1:6-7) Ahora, una rectitud y arrepentimiento diario requiere una negación diaria. Un discípulo que aprecia la gracia de Dios y quiere que otros la reciban tomará su cruz cada día. Este corazón era esencial para que Dios creciera la iglesia del primer siglo por medio de bautismos diarios. (1 Corintios 3:6) De igual manera nosotros los del siglo veinte-uno tenemos que esforzarnos para tener el mismo corazón y por fe seremos testigos del mismo fruto de bautismos diarios.
Jesús les digo a sus discípulos, “La cosecha es abundante, pero son pocos los obreros… Pídanle, por tanto, al Señor de la cosecha que envíe obreros a su campo” (Mateo 9:37-38) ¡Oremos fervorosamente por cada congregación de discípulos en cada nación para que experimenten los milagros del Espíritu cosechando bautismos diarios! ¡Y a Dios sea toda la Gloria!
Kip McKean
“Arrepiéntanse y bautícese cada uno de ustedes en el nombre de Jesucristo para perdón de sus pecados --les contestó Pedro--, y recibirán el don del Espíritu Santo… los que recibieron su mensaje fueron bautizados, y aquel día se unieron a la iglesia unas tres mil personas… Y cada día el Señor añadía al grupo los que iban siendo salvos.” Hechos 2:38, 41, 47
¡En Portland, en los últimos 16 días, 17 valientes almas han sedo bautizadas en Cristo! Los agregados al Reino de Dios son: Janelle, Benjamin and Luzero, Cipriano, John and Melanie, CL, Jermaine, Phill, Gretchen, Ramona, Andrew, Flavio, Ana and Joel, Candice, y Chris. El Espíritu acota en Hechos 2:47 que la iglesia de Jerusalén tenía bautismos diarios, “Y cada día el Señor añadía al grupo los que iban siendo salvos”. Bautismos diarios no solo pasaban en Jerusalén, pero hasta en las iglesias que Pablo plantó en su primer viaje misionero – Derbe, Listra e Iconio. Lucas como espectador en primera fila resalta el Espíritu moviéndose poderosamente en estas congregaciones, “así las iglesias se fortalecían en la fe y crecían en número día tras día” (Hechos 16:5) ¡Que alegría tuvo que haber existido en las iglesias del primer siglo al ver bautismos diarios!
¿Que se toma para que una congregación experimente los milagros de Dios de ver bautismos diarios?
Cada Discípulo Caminando Con Dios Cada Día – En Exodo 16, Dios enseña a los Israelitas que ellos deben caminar con Él a diario. Si ellos intentaban guardar Maná para más de un día (excepto en el sábado) ¡se llenaría de gusanos! (Exodo 16:20) Los Israelitas aprendieron a depender a diario en su Dios. Jesús retoma esta lección en lo que muchos llaman hoy el ‘padre nuestro’ “Danos cada día nuestro pan cotidiano” (Lucas 11:3) Las intenciones de Jesús nunca fueron de que el padre nuestro se convirtiera en un ritual diario, pero si un patrón para nuestras oraciones. La oración debe ser una conversación continua con Dios. Después de todo, comemos no una vez pero más de una vez al día. Así como dijo Pablo en 1 Tesalonicenses 5:17 “oren sin cesar” En hechos 17:11 los de Berea fueron elogiados porque ellos “todos los días examinaban las Escrituras…” Como discípulos debemos estar en nuestras Biblias todos los días. En el Salmo 5:3 David dice: “Por la mañana, Señor, escuchas mi clamor, por la mañana te presento mis ruegos y quedo a la espera de tu respuesta” Meditando en las escrituras es cuando Dios habla con nosotros y nosotros hablamos con Dios cuando oramos. El ejemplo de la iglesia de Jerusalén es claro, los 3000 se bautizaron y ellos se mantenían firmes “en la enseñanza (escrituras) de los apóstoles… y en la oración” (Hechos 2:42) Luego, el Espíritu se movía y “cada día el Señor añadía al grupo los que iban siendo salvos.”
Cada Discípulo Proclamando a Cristo a Diario – Hechos 5:42 resalta el compromiso de los Apóstoles de predicar la palabra. Después de una persecución severa, “día tras día, en el templo y de casa en casa, no dejaban de enseñar y anunciar las buenas nuevas de que Jesús es el Mesías.” Una proclamación diaria es la expectativa que los Apóstoles dejaron a sus discípulos. Hechos 8:4 verifica que este ejemplo es lo que ellos imitaron, porque luego del asesinato de Esteban y bajo amenaza de muerte todos los discípulos “predicaban la palabra por dondequiera que iban.” El pulpito, debe esperar el ideal de una proclamación diaria como la expectativa en la congregación para poder hacer una realidad los bautismos diarios.
Cada Discípulo Discipulando Unos a Otros Cada Día – Hebreos 3:13 ordena, “anímense unos a otros cada día, para que ninguno de ustedes se endurezca por el engaño del pecado.” Todos nosotros, desde el más joven de los discípulos hasta el más maduro necesita animo diario para mantenerse fuerte espiritualmente. Pablo recuerda a los ancianos de Efeso como él los discipuló desde que se bautizaron hasta que fueron ancianos, “Recuerden que día y noche, durante tres años, no he dejado de amonestar con lágrimas a cada uno en particular.” (Hechos 10:31) Luego, en Hechos 20:34, el trae a su atención de que él también tenía un trabajo secular, de modo que un tiempo limitado no es una excusa para no tener una relación de discipulado diaria. En general, discipulado está supuesto a ser animante, sin dejar de animar a cada discípulo a estar fuerte en su relación con Dios para tener el corazón de predicar con valentía la palabra de Dios.
Cada Discípulo Negándose a Si Mismo Cada Día – Si Satanás atacó a Jesús en cada momento oportuno (Lucas 4:13), entonces él nos atacará a diario de igual manera. Para vencer a Satanás, Jesús enseñó, “Si alguien quiere ser mi discípulo, que se niegue a sí mismo, lleve su cruz cada día y me siga” (Lucas 9:23) Es cierto que todos nosotros pecamos a diario y que a diario debemos arrepentirnos para estar en la luz y ser continuamente purificados por la sangre de Cristo. (1 Juan 1:6-7) Ahora, una rectitud y arrepentimiento diario requiere una negación diaria. Un discípulo que aprecia la gracia de Dios y quiere que otros la reciban tomará su cruz cada día. Este corazón era esencial para que Dios creciera la iglesia del primer siglo por medio de bautismos diarios. (1 Corintios 3:6) De igual manera nosotros los del siglo veinte-uno tenemos que esforzarnos para tener el mismo corazón y por fe seremos testigos del mismo fruto de bautismos diarios.
Jesús les digo a sus discípulos, “La cosecha es abundante, pero son pocos los obreros… Pídanle, por tanto, al Señor de la cosecha que envíe obreros a su campo” (Mateo 9:37-38) ¡Oremos fervorosamente por cada congregación de discípulos en cada nación para que experimenten los milagros del Espíritu cosechando bautismos diarios! ¡Y a Dios sea toda la Gloria!
Kip McKean

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